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Se instala la Cátedra Extraordinaria Gloria Contreras de la UNAM

La Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM instaló el pasado viernes 20 de septiembre la Cátedra Extraordinaria Gloria Contreras en Estudios de la Danza y sus Vínculos Interdisciplinarios, en honor de la bailarina y coreógrafa mexicana que fundó y dirigió del Taller Coreográfico de la UNAM. 

Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural y quien preside el Consejo Asesor de la Cátedra, celebró la apertura de este espacio universitario ya que es el primero en su tipo dedicado a la danza. Las cátedras extraordinarias de la Universidad son órganos institucionales de discusión, intercambio académico y análisis crítico en torno al estudio, la promoción y la difusión del conocimiento y las aportaciones de una disciplina o tema específico.

En la reunión se aprobó la propuesta para que la creadora y académica Raissa Pomposo sea coordinadora de la Cátedra, así como la de los cuatro integrantes de su Comité Ejecutivo: Javier Contreras Villaseñor, director del Centro de Investigación Coreográfica del INBAL; Juan Meliá, director de Teatro UNAM; Didanwy Kent, docente e investigadora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; y Andrea Chirinos, directora de la Compañía Juvenil de Danza Contemporánea (DAJU) de la UNAM. Todas estas propuestas deberán ser ratificadas.

De igual manera, fueron aprobados el Reglamento Interno de los Cuerpos Colegiados de la Cátedra y las propuestas de programas académicos y actividades de la misma.

Además del coordinador de Difusión Cultural, a la instalación de la Cátedra asistieron Gregorio Luke, hijo de la maestra Gloria Contreras, en calidad de invitado honorario; Anel Pérez, secretaría técnica de Vinculación de la Coordinación de Difusión Cultural y del Consejo Asesor de la Cátedra; Elia Espinosa, representante del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM; Paola Aimée, coordinadora de Programas Académicos de Estudios Interdisiciplinarios del Cuerpo de la Coordinación de Difusión Cultural; Yuritzi Arredondo Martínez, representante del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades; y Mauricio Sánchez, secretario académico este mismo Centro.

Al término del evento, Gregorio Luke dijo que la creación de una cátedra académica que lleva el nombre de su madre es un acto de justicia, ya que ella siempre se preocupó no nada más por hacer danza, sino por discutirla, analizarla y pensar sobre ella. “Fue una pionera en traer estudiosos, muchos investigadores rusos y norteamericanos, para que escribieran sobre la danza. Propiciaba encuentros con escritores, poetas, pintores y, desde luego, con músicos. Logró publicar con apoyo de la UNAM más de 10 libros, y siempre tuvo esta preocupación por elevar el nivel de la danza”.

Agregó que esta expresión es la menos documentada de las artes, y por ello es relevante crear un mecanismo interdisciplinario para su estudio. “Esta posibilidad de pensar en la danza, de escribir sobre la danza, de que se registre, se filme, se discuta y se invite a investigadores de otras disciplinas, es algo que Gloria Contreras buscó toda su vida. Esto es algo que ella hubiera querido haber realizado”.

La Cátedra Gloria Contreras promoverá el estudio de la danza y sus vínculos de saber con las ciencias y las humanidades, y tendrá como objetivos primordiales:

• Crear vínculos con áreas académicas dentro y fuera de la Universidad para impulsar la relación entre teoría y práctica en los estudios de la danza;

• Promover una amplia concepción de la danza que la relacione con diversas áreas del conocimiento como pueden ser filosofía, filología, sociología, antropología, estudios políticos, literatura, historia, estética, ciencias y tecnologías;

• Generar espacios propicios para la reflexión y el pensamiento crítico que a su vez promuevan la relación entre investigación y creación; y

• Propiciar la actualización y estudio de pedagogías en la enseñanza de la danza

Para el cumplimiento de estos objetivos contará con la participación de especialistas nacionales y extranjeros que se hayan distinguido de manera sobresaliente en su labor profesional como docentes, investigadores o creadores y que cuenten con el reconocimiento de la comunidad universitaria y artística, atendiendo a enfoques de carácter interdisciplinario.

El programa llevará a cabo anualmente diversas actividades, tales como seminarios, talleres y cursos profesionales, coloquios, conferencias, clases magistrales, laboratorios y publicaciones entre otros.

Programas permanentes

La Cátedra contempla dos programas permanentes: Laboratorio Académico y Programa de Entrenamiento Profesional.

Laboratorio Académico

Este programa fomenta la experimentación e investigación artística, propiciando el estudio de las artes y sus vínculos con otras ramas del conocimiento de las ciencias y las humanidades. El Laboratorio Académico programa cursos especializados del cuerpo abordados interdisciplinariamente. Cada curso fomenta la relación entre teoría y práctica.

La pertinencia de este programa recae en atender diversas necesidades de desarrollo académico y de experimentación artística, tanto del gremio artístico a nivel profesional, como de investigadores y maestros de la Universidad y de otras instituciones.

Los ejes temáticos que responden a dichas inquietudes son tan diversos como: investigación artística, metodologías de enseñanza de las artes y experimentación artística interdisciplinaria; y propiciar el encuentro entre investigadores, artistas y reconocidos maestros que compartan a lo largo de las sesiones experiencias y saberes que enriquezcan la investigación artística, la creación y la docencia.

Programa de Entrenamiento Profesional

Este programa es el primero a nivel profesional que ofrece la UNAM en materia de entrenamiento físico, dirigido únicamente a profesionales del arte escénico. Durante varios años se han ofrecido talleres de danza con carácter recreativo, sin embargo no existía un espacio de entrenamiento físico a nivel profesional, que atendiera a un público extenso de las diferentes disciplinas artísticas como performance, teatro físico, teatro del cuerpo y danza.

Tiene el objetivo de ofrecer un espacio a todos los artistas y egresados de las escuelas profesionales de teatro, danza, performance y artes del cuerpo, para entrenarse de manera continua, ofertando clases de diversas técnicas del movimiento a nivel profesional.

Posteriormente, la Cátedra Extraordinaria Gloria Contreras, contempla dos actividades más: un Seminario Permanente de estudios del cuerpo e interdisciplina y un Diplomado en Educación Artística

Vida dedicada a la danza

Gloria Contreras (1934-2015) se destacó como coreógrafa, gestora, promotora de la danza y universitaria emblemática, considerando a la danza como una actividad creadora primordial en la formación y sensibilización de nuevos públicos.

Fundó y dirigió el Taller Coreográfico de la UNAM, referente indiscutible del quehacer dancístico de México. Con un estilo propio, caracterizado por una personalidad y sensibilidad artística, formó y cautivó audiencias generacionales y dedicó su vida a la danza para transmitirla a los universitarios creando públicos a través de sus coreografías.

Creó aproximadamente 250 obras en las cuales abarcó diversas estéticas y ritmos musicales, y propició que el ejercicio profesional de la danza tuviera reconocimiento social.

Mantuvo siempre un diálogo abierto con otras disciplinas artísticas y fue más allá de la creación, impulsó la enseñanza del ballet y otras técnicas de entrenamiento, así como la publicación de libros especializados en el tema. Dejó un importante legado documental sobre la danza en rubros como la fotografía, el ensayo y la poesía, entre otros.

Por su destacada actividad artística y profesional, Gloria Contreras fue acreedora a varios reconocimientos, entre los que se encuentran: el Premio Universidad Nacional en el área de creación artística y extensión de la cultura de la UNAM; Una Vida en la Danza, del Instituto Nacional de Bellas Artes; el Premio Guillermina Bravo; el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes otorgado por la Secretaría de Educación Pública. Asimismo, se le reconoció como Creadora Emérita del Sistema Nacional de Creadores de Arte, además de que fue miembro de Número de la Academia de Artes de México y del Consejo Internacional de la Danza de la UNESCO.

Fuente: Difusión Cultural UNAM

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El Centro de Investigación Coreográfica, espacio de renovación de la danza contemporánea, cumple cuatro décadas

Con cuatro décadas de historia, el Centro de Investigación Coreografía (Cico) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), fundado por la maestra Lin Durán, se ha posicionado no sólo como un espacio de renovación de la danza contemporánea, sino de intercambio e investigación que ha permitido nuevas rutas en la expresión de esta disciplina. 

En entrevista, Javier Contreras, actual titular del Cico, afirmó que la historia de este centro se remonta a 1979. Originalmente se abre como parte del Centro Cultural Ollin Yoliztli bajo el nombre de Centro Superior de Coreografía (Cesuco), en un momento en que la enseñanza de la danza contemporánea estaba permeada casi en su totalidad por la técnica Graham, creada por la estadounidense Martha Graham, relató.

En aquella época la maestra Lin Durán entendía que hacía falta en México un centro superior de enseñanza y sistematización de los saberes coreográficos y funda este espacio, el cual permitió, por ejemplo, que se conociera la técnica de José Limón en el país.

Posteriormente, el Instituto acogió el proyecto a través del entonces CID-Danza, hoy Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza José Limón (Cenidid), con la intención de que fuera la parte práctica de la investigación, sin embargo, a lo largo de los años ochenta recuperó su proyecto original de escuela.

Javier Contreras recordó que la creación del ahora Cico fue muy importante, sobre todo, porque no había un centro de formación coreográfica en México y permitió otras técnicas de formación para los bailarines, como la de José Limón. Al mismo tiempo enriqueció el panorama de expresión dancística y permitió sistematizar este conocimiento para la educación coreográfica, al contribuir al movimiento de los grupos independientes en la década de los ochenta, momento clave para la danza en el país.

“El Cico ha tenido cuatro aportaciones sustanciales en la danza de México. Primero, su apertura permitió que se exploraran otras técnicas; segundo, fue un espacio que dio oportunidad al florecimiento de diversos grupos independientes; tercero, adoptó la vertiente somática de la danza contemporánea, es decir, fue la primera escuela en México en abordarla; por último, ha ampliado las nociones de lo que se entiende como coreográfico”, dijo Javier Contreras.

En muchos sentidos, el Centro ha sido pionero, explica su titular: “Hace 15 años ya empezaba a profundizar la vertiente somática, que ahora genera diversos estudios sobre la experiencia dancística contemporánea. También ha aspirado a adoptar ciertas perspectivas éticas dentro de la danza, por ejemplo, no formar gente en una lógica de competencia. Es una escuela donde el único requisito de ingreso es que alguien tenga la preparatoria, pero que demuestre habilidades creativas”, señaló.

El especialista añadió que la selección de los aspirantes no se basa, por ejemplo, en el tipo de cuerpo, porque no es pertinente para el tipo de educación que ahí se ofrece, debido a que no es una escuela de intérpretes. “Lo que nos interesa es generar estudiantes que aborden y amplíen lo que se entiende por coreográfico. Sabemos que el cuerpo, sea cual sea su tipo, es posibilidad de saberes y de enunciaciones, lo cual es un derecho que todos tenemos. Somos una escuela que, a través de la investigación coreográfica, busca motivar la voz artística personal”.

Para el también investigador en danza, esta disciplina atraviesa una etapa de transición y retos: Quizás podemos hablar de que hay una suerte de agotamiento en algunos paradigmas de la danza contemporánea. Es un momento pertinente para dialogar con otras posibilidades a fin de enriquecer las voces de la danza en la República Mexicana.

“El Cico es precisamente uno de los espacios en México que permiten abrir diálogos, sumar voces, realizar exploraciones e investigaciones en danza, para multiplicar los métodos de composición coreográfica y ampliar las visiones que tenemos sobre lo dancístico y coreográfico.

“La danza mexicana y la danza contemporánea son uno de los patrimonios artísticos más importantes de nuestro país. Su desarrollo ha sido un esfuerzo de décadas, desde los años veinte y treinta del siglo pasado, cuando se forman las primeras escuelas y compañías en México. Desde entonces ha sido un esfuerzo continuado por todas las instancias e instituciones que se dedican a promover, enseñar y difundir la disciplina”.

Javier Contreras puntualizó que si bien el Centro tiene su carácter específico, también es parte de un movimiento más amplio dentro del panorama dancístico mexicano que ha hecho aportes importantes y ha permitido nuevos diálogos e innovaciones dentro de la danza moderna y contemporánea nacional.

Fuente: INBAL