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VIII Concurso Pasion por la Danza 2019

Cupo Limitado

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Coordinadora: Liliana Flores Martínez

https://produccionespasionporladanza.wordpress.com/

Correos electrónico: produccionespasionporladanza@gmail.com

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Teléfono: (0155) 4444 8807

Celular: 55 4011 1381

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Enseñan técnica del baile de tarima en el Encuentro Nacional de Mariachi Tradicional

“Jalisco de los Altos” es el nombre del taller en el que la maestra María Guadalupe Hernández mostró un acercamiento al estilo particular del “baile de tarima” de esta región del estado. En el curso, que se realiza en el marco del XVIII Encuentro Nacional de Mariachi Tradicional, que organiza la Secretaría de Cultura de Jalisco participan alrededor de 40 personas entre músicos del encuentro y público en general.

En la primera de dos sesiones, Guadalupe Hernández señaló que su andar por el baile tradicional comenzó hace más de 30 años y aunque su profesión es la de Químico Farmacobióloga, el rescate del baile y la música de la región alteña han sido para ella motivo de trabajo de investigación durante los últimos seis años.

Sobre el baile de tarima de Los Altos, la maestra señaló que tiene sus raíces en el folclor español, ya que el zapateo, el uso de manos y las posturas de los bailadores que acompañan a los mariachis alteños son similares a los bailes del siglo XIX de algunas regiones de España.

Durante el taller, que finaliza mañana, los participantes conocieron un poco de historia y contexto de este baile, pero sobre todo el zapateo tradicional sobre tarima, que, en los fandangos de Los Altos de Jalisco hace competencia a los instrumentos de percusión e incluso rivaliza al marcar el ritmo de las notas del mariachi.

Por la tarde,  se realizó otro taller en el que se enseñará el baile de tarima al estilo Colima.

Fuente: Secretaría de Cultura Jalisco / Óscar Gómez

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Celebran ceremonia de egreso estudiantes de la Escuela Nacional de Danza Folklórica del INBAL

Las y los 61 egresados de la Escuela Nacional de Danza Folklórica (ENDF) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) celebraron su ceremonia de término de estudios en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Julio César Quintero Hernández, director de la ENDF, comentó que la ceremonia tuvo un carácter especial, ya que fueron dos generaciones las que egresaron: la primera, conformada por 22 integrantes del programa regular de licenciatura cursado entre 2015-2019, y la segunda, con 39 alumnos del Programa Especial de Nivelación de la Carrera de Bailarín a la Licenciatura en Danza Folklórica.

Expresó que la Escuela Nacional de Danza Folklórica cuenta con 344 egresados del nivel medio superior de la carrera de bailarín de danza folklórica del plan 1994. En atención a la creciente demanda por obtener el grado de licenciatura y un título de nivel superior, aunado a las necesidades manifestadas por los egresados de la carrera de bailarín sobre la desventaja en que se encuentran frente a otro profesional de nivel superior, es que surgió este programa de nivelación. 

Añadió que la ENDF propuso la implementación de este programa, donde además de la obtención del grado de licenciatura, se consideró la actualización en la disciplina, buscando contribuir a la profesionalización de la danza folklórica para enfrentar con mejores herramientas la realidad laboral en el campo de la danza.

Julio César Quintero dijo que este acto protocolario es uno de los momentos de mayor privilegio para él porque significa “ser testigo y dar cuenta a las familias y a la sociedad del trabajo que se realiza al interior de un proceso de formación profesional”.

El egresado David Ramírez Medrano, de 26 años, originario del estado de Hidalgo, fue reconocido como el alumno con mejor promedio de su generación. Comentó que decidió venir a la Ciudad de México para cursar la carrera y está muy contento de haber finalizado y ser por fin un egresado de la ENDF. “Es algo que va a marcar mi vida para siempre, hubo muchos esfuerzos y sacrificios porque la carrera es teórica y práctica. El aprendizaje es integral porque no solo bailas, sino que también aprendes a entender la danza para poder apoyarla y hacer algo en favor de ella”.

Por su parte, Verónica Cruz Aguilar, de 39 años, originaria del Estado de México, es egresada del programa de nivelación. Explicó que fue un poco complicado retomar sus estudios porque tiene una familia, pero señaló que valió la pena porque se podrán abrir más oportunidades de trabajo.

El profesor José Luis Salinas Castrejón fue elegido padrino de la generación 2015-2019 en reconocimiento a su destacada trayectoria académica y por el apoyo incondicional que ha ofrecido a los estudiantes.

En la ceremonia estuvieron Claudia del Pilar Ortega González, subdirectora general de Educación e Investigación Artísticas del INBAL; Pedro Manuel Mariscal Herrera, secretario académico de la ENDF y Maira Isela Ramírez Reynoso, coordinadora del Programa Especial de Nivelación de la Carrera de Bailarín a la Licenciatura en Danza Folklórica.

Fuente: INBA

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El Centro de Investigación Coreográfica, espacio de renovación de la danza contemporánea, cumple cuatro décadas

Con cuatro décadas de historia, el Centro de Investigación Coreografía (Cico) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), fundado por la maestra Lin Durán, se ha posicionado no sólo como un espacio de renovación de la danza contemporánea, sino de intercambio e investigación que ha permitido nuevas rutas en la expresión de esta disciplina. 

En entrevista, Javier Contreras, actual titular del Cico, afirmó que la historia de este centro se remonta a 1979. Originalmente se abre como parte del Centro Cultural Ollin Yoliztli bajo el nombre de Centro Superior de Coreografía (Cesuco), en un momento en que la enseñanza de la danza contemporánea estaba permeada casi en su totalidad por la técnica Graham, creada por la estadounidense Martha Graham, relató.

En aquella época la maestra Lin Durán entendía que hacía falta en México un centro superior de enseñanza y sistematización de los saberes coreográficos y funda este espacio, el cual permitió, por ejemplo, que se conociera la técnica de José Limón en el país.

Posteriormente, el Instituto acogió el proyecto a través del entonces CID-Danza, hoy Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza José Limón (Cenidid), con la intención de que fuera la parte práctica de la investigación, sin embargo, a lo largo de los años ochenta recuperó su proyecto original de escuela.

Javier Contreras recordó que la creación del ahora Cico fue muy importante, sobre todo, porque no había un centro de formación coreográfica en México y permitió otras técnicas de formación para los bailarines, como la de José Limón. Al mismo tiempo enriqueció el panorama de expresión dancística y permitió sistematizar este conocimiento para la educación coreográfica, al contribuir al movimiento de los grupos independientes en la década de los ochenta, momento clave para la danza en el país.

“El Cico ha tenido cuatro aportaciones sustanciales en la danza de México. Primero, su apertura permitió que se exploraran otras técnicas; segundo, fue un espacio que dio oportunidad al florecimiento de diversos grupos independientes; tercero, adoptó la vertiente somática de la danza contemporánea, es decir, fue la primera escuela en México en abordarla; por último, ha ampliado las nociones de lo que se entiende como coreográfico”, dijo Javier Contreras.

En muchos sentidos, el Centro ha sido pionero, explica su titular: “Hace 15 años ya empezaba a profundizar la vertiente somática, que ahora genera diversos estudios sobre la experiencia dancística contemporánea. También ha aspirado a adoptar ciertas perspectivas éticas dentro de la danza, por ejemplo, no formar gente en una lógica de competencia. Es una escuela donde el único requisito de ingreso es que alguien tenga la preparatoria, pero que demuestre habilidades creativas”, señaló.

El especialista añadió que la selección de los aspirantes no se basa, por ejemplo, en el tipo de cuerpo, porque no es pertinente para el tipo de educación que ahí se ofrece, debido a que no es una escuela de intérpretes. “Lo que nos interesa es generar estudiantes que aborden y amplíen lo que se entiende por coreográfico. Sabemos que el cuerpo, sea cual sea su tipo, es posibilidad de saberes y de enunciaciones, lo cual es un derecho que todos tenemos. Somos una escuela que, a través de la investigación coreográfica, busca motivar la voz artística personal”.

Para el también investigador en danza, esta disciplina atraviesa una etapa de transición y retos: Quizás podemos hablar de que hay una suerte de agotamiento en algunos paradigmas de la danza contemporánea. Es un momento pertinente para dialogar con otras posibilidades a fin de enriquecer las voces de la danza en la República Mexicana.

“El Cico es precisamente uno de los espacios en México que permiten abrir diálogos, sumar voces, realizar exploraciones e investigaciones en danza, para multiplicar los métodos de composición coreográfica y ampliar las visiones que tenemos sobre lo dancístico y coreográfico.

“La danza mexicana y la danza contemporánea son uno de los patrimonios artísticos más importantes de nuestro país. Su desarrollo ha sido un esfuerzo de décadas, desde los años veinte y treinta del siglo pasado, cuando se forman las primeras escuelas y compañías en México. Desde entonces ha sido un esfuerzo continuado por todas las instancias e instituciones que se dedican a promover, enseñar y difundir la disciplina”.

Javier Contreras puntualizó que si bien el Centro tiene su carácter específico, también es parte de un movimiento más amplio dentro del panorama dancístico mexicano que ha hecho aportes importantes y ha permitido nuevos diálogos e innovaciones dentro de la danza moderna y contemporánea nacional.

Fuente: INBAL